Memorias Digitales

Principios de la Formación


Los principios de formación se conciben como el cuerpo del conocimiento formal que todo educador requiere para su ejercicio profesional, conocimientos de orden teórico y práctico y que le permitirán no sólo articular diversos tipos de teorías y modelos alrededor de los temas fundamentales de la pedagogía, sino también un conjunto de problemas de la realidad educativa y de la experiencia pedagógica para ser investigados, comprendidos y re-significados.           
 
-      Pedagogía: Como saber fundante de la profesión docente, la Pedagogía precisa de los maestros en ejercicio y las estudiantes maestras, de la reflexión constante y la práctica consciente de los principios de formación utilizando como herramienta la investigación educativa.
 
La pedagogía, atendiendo a sus raíces etimológicas, ha sido utilizada para asignar diversas concepciones propias del ámbito educativo, (enseñanza, aprendizaje, discurrir didáctico...), sin embargo, en la historia de la educación la palabra pedagogía, con su significado cercano a su objeto de estudio, fue utilizada por primera vez por Juan Calvino, en el siglo XVI.

Teniendo como base su objeto, la pedagogía aborda el conjunto de saberes teórico-prácticos producto de la reflexión, intercambio dialogal y sistematización de experiencias educativas. Como ciencia  involucra los conceptos de hombre y sociedad, tematiza como "saber" los ¿Cómo?, ¿Qué? ¿Por qué? ¿Para qué? y ¿hacia dónde? de la educación. De igual manera, presenta una orientación sistemática y científica del "quehacer" docente.Como saber propio del maestro en los procesos de formación del estudiante, la pedagogía se nutre de la historia de hombres y mujeres que a lo largo del tiempo en la acción educativa han percibido los mejores procedimientos para convertirse en mediadores de los diversos saberes y conferirles sentido para encauzar el desarrollo personal y social de sus alumnos.
 
Olga Lucía Zuluaga define la pedagogía como "la disciplina que conceptualiza, aplica y experimenta los diferentes conocimientos referentes a la enseñanza de los saberes específicos en las diferentes culturas". Se refiere tanto a los procesos de enseñanza propios de la exposición de las ciencias como al ejercicio del conocimiento en la interioridad de una cultura.


Como término del lenguaje común, y más amplio, se refiere al saber o discurso sobre la educación como proceso de socialización y adaptación. En sentido estricto, por pedagogía entendemos el saber riguroso sobre la enseñanza, que se ha venido validando y sistematizando en el siglo XX como una disciplina científica en construcción, con su campo intelectual de objetos y metodologías de investigación propios, según cada paradigma pedagógico.  Hoy día no se puede confundir pedagogía con didáctica, ni con enseñanza ni con educación, como se hacía antiguamente (Flórez O.).

 
Armando Zambrano Leal, (2001), al referirse a la pedagogía afirma: “Para la mayoría de los docentes, la pedagogía es una especie de sincretismo. Sin embargo, al separar la práctica de lo teórico, queda que ella no es una teoría práctica de la educación, simplemente porque esta constituye un espacio ideal de reflexión, es decir, un por qué antes que un cómo. La teoría práctica de la educación podría ubicarse implícitamente en los procesos pedagógicos (enseñanza, aprendizaje y formación); en tanto todo proceso es el movimiento que se produce en la realidad; tiene como naturaleza la acción de, por lo menos, una fuerza y actúa como resultado de una voluntad que propicia cambios o desplazamientos en los componentes figurativos del objeto”.

 
Toda reflexión conduce a la instauración de un movimiento, buscando consecuencias positivas o negativas que permitan ver el desplazamiento y sus producciones. Al ser el proceso pedagógico el resultado de la reflexión que tiene lugar entre educación y formación, el docente busca descender a la práctica tras el resultado de dichas reflexiones.  En consecuencia, el pedagogo es la persona que pregunta antes de actuar, que es capaz de reconstruir su historia de vida, que vuelve su mirada al mundo infantil del cual emergió, que concibe el ser que va a educar a partir de su vivencia y cosmovisión.

 
“Quizá sea este el punto esencial que olvidan los docentes al momento de intervenir en la educación de otros individuos. No obstante, es difícil en los docentes asumir tal postura, pues, al contrario de toda reflexión de vida que implica la pedagogía, el profesor se limita a la acción. Lo cual quiere decir que el docente se queda en el plano de la práctica y no accede al plano de lo teórico reflexivo. Cuando el pedagogo logre llegar a este nivel, la pedagogía comienza a nutrirse de la experiencia colectiva de los pedagogos apoyándose en la investigación educativa. En este sentido, la pedagogía para Leal Zambrano es “un espacio donde se piensa antes de actuar, circulan encuentros y se gestan polifonías sobre el otro, y, en este sentido, está estrechamente unida con la educación” (Zambrano, 2001).

 
-      Educabilidad. El término como concepto fundamental de la pedagogía se apoya en la tradición antropológica de la cultura de occidente y fue utilizado por Federico Herbart como planteamiento para establecer que la finalidad primordial de la educación es la formación humana.

 
Este enfoque humanista se fundamenta en los conceptos de hombre en continua construcción, ser inacabado con potencial de perfectibilidad, libre y con voluntad para actuar. Involucra conceptos biopsíquicos relacionados con el desarrollo intelectual, el pensamiento complejo, las estructuras mentales y la elaboración del conocimiento, y aspectos socioculturales como equidad e inequidad, dignidad y sumisión.

 
Los estudios de los grandes teóricos coinciden en que todo individuo es educable, siempre y cuando este se deje conducir. Esto significa que el docente debe encauzar todas sus energías a diseñar estrategias y caminos para que el estudiante tenga éxito en sus actividades educativas.  En este sentido, la educabilidad responde a la necesidad de llevar al ser humano a su máximo estado de realización y desarrollo a partir de la mediación pedagógica eficaz entre docente y estudiante. Fundamentalmente, sólo se puede hablar de educabilidad cuando existe interacción, cuando hay encuentro mutuo entre dos personas, cuando cada una de ellas se convierte en un interlocutor de la otra para construir una relación de saber. La educabilidad, entonces, partirá siempre del otro, nunca de sí mismo. Esta no puede concebirse como una unidad temática dentro del plan de estudios, porque en la reflexión los valores de una persona no pueden ser objeto de enseñanza.

 
-      Enseñabilidad. Es una de las características distintivas de las ciencias; lo que es lógico- racional de suyo es argumentable y en consecuencia enseñable; la enseñabilidad hace parte del estatuto epistemológico de una ciencia en la medida en que su formulación es comunicable y traducible con rigor, no sólo a los demás miembros de la comunidad científica, sino también a los neófitos y aprendices. La definición de estas condiciones de enseñabilidad para cada ciencia y en cada época histórica concreta se denomina Contexto de Enseñanza (no se confunda con el proceso real y concreto de enseñanza que requiere de la pedagogía) (Flórez, 1997).
 

La enseñabilidad no puede apartarse de los conocimientos producidos por el hombre y decantados en saberes, disciplinas o ciencias que implícitamente llevan inmersas las dimensiones intelectual, ética y estética. La enseñabilidad forma parte de cada conocimiento, el cual contiene rasgos de confiabilidad, validez, universalidad e intersubjetividad, factores que unidos a la educabilidad hacen posible su enseñanza.

 

La enseñanza no puede ni debe limitarse a la fría transmisión de conocimientos, esto es, a la información; debe trascender a la interrogación, la formulación de hipótesis, la reflexión que le permitan al maestro y al estudiante apropiarse de los mismos y entrar en diálogo constructivo donde se establece una relación entre la naturaleza de los saberes y las estrategias y condiciones de enseñanza.

 

El currículo, entendido como la organización de la estructura académica de formación, tiene un gran significado en el proceso y, en general, en la transformación de la escuela, la enseñanza, el aprendizaje, el maestro y el estudiante. En consecuencia, este debe ser un foco de análisis permanente para dilucidar y construir propuestas que den respuesta a los requerimientos de cada momento.

Contextos. La educación debe atender a las necesidades sociales y culturales del contexto. El mundo globalizado, hoy más que nunca, exige nuevas miradas a la escuela para establecer alternativas pedagógicas y didácticas que den respuesta a lo que deben saber y saber hacer los estudiantes.
 
En este sentido, juegan papel importante el dominio de un segundo idioma, el manejo de las TIC, el desarrollo de competencias comunicativas, sociales, afectivas, éticas, estéticas, psicobiológicas y trascendentes que permitan a los estudiantes enfrentar con eficiencia los retos de un mundo en permanente transformación.
 
Estos principios se conjugan en una dinámica de interacción donde se promueve:
 
-         La Interdisciplinariedad. Entendida como el aporte de varias disciplinas en el análisis de un objeto de conocimiento, situación problemática o fenómeno, para la construcción de un ser multidimensional e integral.
-         La Transversalidad de los saberes. Se refiere a las competencias, prácticas, saberes o proyectos que son comunes a todas las áreas y campos de formación, por tanto, todos los docentes deben contribuir a la consolidación de los mismos.
-         La Dinamización de la práctica. Las prácticas pedagógicas deben responder a la realidad cambiante. Esto genera el compromiso de reflexionar críticamente sobre las mismas a nivel individual y colectivo para reconstruir la dinámica institucional y encauzar los esfuerzos hacia el logro de la calidad.
-         La Autogestión. Capacidad de la Escuela Normal para generar condiciones propicias que favorezcan el desarrollo de la propuesta de formación.
-         La Circulación de saberes.Diálogo de los diferentes saberes que circulan en la Escuela Normal, permitiendo que se convierta en un saber público, respetando siempre la producción intelectual de sus actores.